Huelva, hidrógeno y realidad: lo que de verdad dejó el III Congreso Nacional de Hidrógeno Verde

Los pasados 4, 5 y de febrero, Huelva volvió a convertirse en uno de los epicentros del hidrógeno renovable en España con la tercera edición del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde donde atlantHy estuvo presente.

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Casa Colón se llenó desde el primer día pese al temporal con ponentes de toda la cadena de valor, administraciones y asistentes. Incluso tras el corte en las vías de tren que conectan con Madrid, la gente hizo auténticos malabares para llegar al que se ha convertido ya en el evento referencia en el sector en España.

Solo con eso ya tenemos una primera lectura: el sector está comprometido.

Pero más allá de las fotos, en Huelva se repitieron una serie de mensajes que encajan muy bien con lo que desde atlantHy llevamos meses analizando en nuestros artículos sobre normativa, factfulness del hidrógeno y modelos de negocio reales para el sector.

Realmente nos gustó escuchar como muchos de los mensajes que nosotros llevamos trasladando meses a nuestros clientes y que hemos dejado caer por aquí, comienzan a sonar en foros como este. Nos referimos a cuestiones como los costes de la red eléctrica, la ruta de metanol a jet para darle salida a la producción de metanol (si queréis vender metanol, habladnos ya que tenemos proyectos en marcha) o incluso la viabilidad del blending tras el nuevo RD de Fomento de Combustibles Renovables.

Este artículo quiere precisamente eso: ordenar las ideas que han sobrevolado el congreso, bajarlas a tierra y ver qué implican para quienes estamos desarrollando proyectos en España.

1.1. Un sector joven… pero que ya no es un experimento

En varias intervenciones se repitió el mismo diagnóstico: el hidrógeno renovable es un sector relativamente nuevo, pero con profesionales y empresas que llevan más de una década trabajando en ello.

Si algo se vio claro en Huelva es que hemos pasado ya la fase del “todo vale”:

  • Se ha reducido el ruido de proyectos inflados o irreales.
  • Cada vez se habla más de FID, contratos, bancabilidad y riesgos, y menos de notas de prensa.
  • Hay más conciencia de que esto no se construye en 3 años, sino en ciclos largos, como ya pasó con la eólica y la fotovoltaica.

Es justo la tesis que hemos venido defendiendo en nuestras piezas de Factfulness del hidrógeno:

no estamos ante un fracaso, sino ante un sector que ha estado “echando raíces” y separando el grano de la paja.

En Huelva se respiró precisamente eso: más realismo, menos humo y un nivel de madurez mucho más alto en la conversación.

1.2. Primer gran consenso: sin certidumbre normativa no hay inversión ni mercado

Si tuviésemos que condensar el congreso en una sola idea, sería esta:

La tecnología está madura. Lo que falta es un marco regulatorio claro, estable y coherente con el mercado.

Desde el lado empresarial se insistió en varios puntos muy concretos:

  • Certidumbre regulatoria a largo plazo: Sin reglas del juego estables en Europa y en España, es muy difícil que los consejos de administración aprueben inversiones industriales de cientos de millones.
  • Transposición completa y coherente de la RED III: La directiva ya marca el camino, pero su aterrizaje en cada país está siendo desigual. A día de hoy, solo unos pocos Estados miembros han completado la transposición, y además con criterios distintos para definir el hidrógeno renovable. Esa disparidad rompe el principio de mercado único y complica la vida a los proyectos transfronterizos.
  • Exceso de burocracia y tiempos incompatibles con la realidad de los proyectos: Permisos que se alargan años, autorizaciones secuenciales, documentación redundante…
    Cuando un proyecto obtiene luz verde, sus números ya no se parecen a los del Excel original.

Todo esto casa con lo que ya vimos en el análisis del borrador del Real Decreto de fomento de los combustibles renovables: objetivos ambiciosos, señales interesantes… pero aún sin concretar sanciones, metodologías y algunos elementos clave para dar seguridad a los sujetos obligados y a los promotores.

La conclusión que se repitió una y otra vez en Huelva fue contundente:

Sin marco regulatorio claro no hay inversión, y sin alianzas ni contratos no hay mercado.

1.3. Segundo gran consenso: manda la demanda

Otra idea que se escuchó constantemente:

“Para mover una cadena no basta con empujar, hay que tirar de ella.”

En hidrógeno renovable, eso significa una cosa muy concreta:

O aparece demanda estructurada, o el sector no despega.

En Huelva se señalaron varios puntos clave:

1.3.1. De los anuncios a los contratos

Los proyectos ya no se desbloquean con presentaciones, sino con:

  • Contratos de compra de hidrógeno y derivados (e-metanol, e-amoniaco, SAF…) a largo plazo.
  • MoUs, LoIs y PPAs que no se queden en papel mojado, sino que vayan acompañados de:
    • pricing realista,
    • reparto de riesgos,
    • y calendarios alineados con la financiación y la FID.

Esto es exactamente lo que ya se está empezando a ver en instrumentos como las subastas del European Hydrogen Bank, donde la ayuda se liga a cada kilo de hidrógeno producido y a offtakers identificados, con criterios claros de elegibilidad.

1.3.2. Mejor diseño de ayudas: del CAPEX a la producción

En varias mesas se subrayó que las ayudas no pueden quedarse solo en subvencionar inversión (CAPEX), sino que deben:

  • Acompañar el OPEX y el “price gap” frente a alternativas fósiles. Muy interesante aquí la aportación de Alberto Sánchez, de Hy5, quien comentó que también debe haber ayudas al DEVEX en las plantas de derivados, pues hablamos de varios millones que el desarrollador debe “adelantar” antes de llegar al FID y sin que el offtaker adquiera un compromiso vinculante. Hablamos aquí de reducir los riesgos y aumentar la bancabilidad del proyecto.
  • Repartirse de forma más equilibrada a lo largo de la cadena de valor.
  • Alinearse con los mecanismos de certificados, garantías de origen y subastas bilaterales.

Ese giro hacia prima a la producción lo hemos analizado muchas veces: es la única manera de crear un mercado que sobreviva más allá de la ayuda inicial y que ponga foco en el rendimiento real de los proyectos, no solo en cortar cintas.

1.4. El elefante en la sala: costes y competitividad del H₂ verde

Uno de los bloques de mensajes más repetidos fueron las “perlas de sabiduría” sobre cómo cerrar el gap entre el hidrógeno verde y el gris.

Y aquí hubo poca poesía y muchos deberes para la administración:

  • Peajes eléctricos para electrolizadores: La eliminación (o al menos reducción significativa) de los peajes de acceso para la electricidad usada en electrólisis se señaló como condición casi imprescindible. A escala macro no es un drama presupuestario, pero a nivel de proyecto puede ser la diferencia entre un LCOH viable o no. Particularmente desde atlantHy no compartimos esta visión. Ya sabéis que, para nosotros, el futuro del hidrógeno pasa por la producción descentralizada y el uso de la tubería para llevarlo a los centros de consumo.
  • Fiscalidad de productos derivados del H₂ verde: Ajustar impuestos para combustibles renovables (e-fuels, SAF, RFNBOs…) permitiría:
    • mejorar su competitividad frente al fósil,
    • y compensar al Estado vía mayor actividad industrial y empleo.
  • Premiar, no castigar, la flexibilidad de los electrolizadores: El hidrógeno puede actuar como carga flexible y programable para el sistema eléctrico.
    En lugar de penalizarlo, debería reconocerse su valor en términos de:
    • integración de renovables,
    • reducción de vertidos,
    • y estabilidad del sistema.
  • Internalizar de verdad el coste del CO₂: Mientras la tonelada de CO₂ fósil no tenga una penalización proporcional a los objetivos climáticos, el “price gap” seguirá siendo demasiado grande. Los proyectos de e-fuels que hemos analizado lo demuestran: el coste del hidrógeno pesa mucho más que el del CO₂, pero si este último no se ve reflejado en el precio final del combustible fósil, el diferencial se eterniza.

En resumen: no basta con decir que queremos hidrógeno verde competitivo; hay que tocar las palancas que de verdad mueven el coste por kg.

1.5. Infraestructura, territorio y Europa: la foto grande

El congreso también sirvió para recordar algo que a veces se pierde entre tanto detalle:

El hidrógeno no es solo una tecnología, es una decisión de política industrial y territorial.

Algunos mensajes clave:

  • Infraestructura eléctrica como condición habilitante: La alcaldesa de Huelva fue muy clara: sin refuerzo de la red, no hay industria;
    sin industria, no hay transición energética.
  • Coordinación entre administraciones y empoderamiento de los territorios
    Municipios, diputaciones y comunidades autónomas no pueden ser meros espectadores:
    • necesitan herramientas para atraer proyectos,
    • agilizar trámites,
    • y asegurar que la cadena de valor y el empleo se quedan en el territorio.
  • Marco europeo coherente: El ecosistema del hidrógeno será necesariamente europeo:
    • redes de transporte (H₂Med, backbone europeo),
    • normas técnicas y de seguridad armonizadas,
    • reglas comunes para certificados y trazabilidad.

En aviación, por ejemplo, ReFuelEU Aviation ya marca cuotas crecientes de SAF y de RFNBOs para 2030–2050, obligando a toda la cadena –desde aerolíneas hasta productores de hidrógeno– a moverse en un marco común.

En marítimo, FuelEU y las futuras cestas marítimas del European Hydrogen Bank pueden jugar un papel similar. Sin embargo, no parece que haya un empuje realmente efectivo en este sector.

1.6. Colaboración público‑privada… y el papel de China

Otro de los consensos del congreso fue que nadie puede ir solo:

  • La administración debe facilitar, no estorbar:
    • simplificando trámites,
    • dando visibilidad a los calendarios regulatorios,
    • y compartiendo información clara sobre ayudas, subastas y objetivos.
  • La industria debe:
    • diseñar proyectos técnicamente robustos y financieramente realistas,
    • construir instalaciones seguras que generen confianza social,
    • y trabajar de la mano con los territorios en formación y empleo.
  • China se mencionó menos como una amenaza y más como una oportunidad si se gestiona bien:
    • acceso a equipos más competitivos,
    • posibilidad de acelerar la curva de aprendizaje,
    • siempre que Europa juegue inteligentemente sus cartas de innovación, calidad y normativa.

Todo ello encaja con la foto que ya veíamos en nuestros análisis:
fabricantes más maduros, referencias de proyectos reales de decenas y cientos de MW y un proceso de consolidación industrial en marcha.

1.7. ¿Y ahora qué? Pistas para los próximos meses

Si aterrizamos todo lo anterior en acciones concretas, el mensaje que deja Huelva es bastante claro:

Para la administración

  • Aterrizar ya:
    • la transposición completa de RED III,
    • el Real Decreto de combustibles renovables,
    • y las órdenes ministeriales que definan sanciones, multiplicadores y metodologías.
  • Ajustar peajes y fiscalidad para acercar el coste del H₂ verde al gris.
  • Apostar por mecanismos de apoyo a la producción (primas, subastas, CCRs) que creen mercado, no solo activos.

Para los promotores y la industria

  • Pasar de la slide al caso de negocio serio:
    • offtakers identificados,
    • contratos preacordados,
    • estructura de riesgos clara.
  • Pensar en portfolios equilibrados:
    • autoconsumo,
    • contratos físicos con industria,
    • blending + certificados (CCRs) donde tenga sentido,
    • y exposición selectiva a mecanismos como el EHB.
  • Integrar desde el inicio:
    • requisitos de trazabilidad y cálculo de emisiones,
    • y compatibilidad con las futuras metodologías de RFNBOs y SAF.

Para el ecosistema en su conjunto

  • Seguir reforzando el diálogo público‑privado de forma realista:
    • sin inflar expectativas,
    • sin vender hidrógeno donde no tiene sentido,
    • pero sin perder de vista la escala del reto que tenemos por delante.

1.8. Huelva como síntoma: el hidrógeno no está parado, está pidiendo condiciones

Mirando con algo de perspectiva, el III Congreso Nacional de Hidrógeno Verde en Huelva no ha sido un evento más en la agenda.

Quedan muchas cosas por resolver, sí.

Pero, como hemos mostrado en nuestros análisis de Factfulness, de regulación y de modelos de negocio, los fundamentos del hidrógeno siguen ahí y el trabajo hecho en estos últimos años no ha sido en balde.

En marzo llegará Sevilla y nuevos foros. Lo importante es que, entre congreso y congreso, vayamos convirtiendo mensajes en decisiones:

  • decisiones regulatorias,
  • decisiones de inversión,
  • y decisiones industriales que acerquen el hidrógeno renovable a su sitio natural:
    ser una pieza clave –no la única, pero sí imprescindible– de la descarbonización de nuestra economía.

Esperamos en los próximos meses FIDs importantes, como es el caso de Reolum en la Robla o Moeve en Huelva. Realmente hay pocos proyectos que ya puedan dar buenas noticias.

Sumando esto a los dos FIDs de Repsol y a la tan esperada claridad normativa fijando demanda que ya debería de ser oficial en esta primera mitad de año, comenzaremos a acelerar de nuevo.

Ah… y no perdamos de vista al blending, probablemente la gran oportunidad para los que no somos unos gigantes en los próximos años.

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